Acero galvanizado: ventajas y desventajas

Abr 5, 2022
Jansen 9 Noticias 9 Acero galvanizado: ventajas y desventajas
Ventajas y desventajas del acero galvanizado

El acero galvanizado es un material altamente resistente muy utilizado en la industria de la construcción. Lo ves en tu día a día y está presente en las casas y en las señales. Sus propiedades han dado múltiples posibilidades a nuevas construcciones ya que su resistencia a la corrosión es alta.

Sin embargo, como cualquier otro material hay que tener en cuenta que el acero galvanizado tiene tanto ventajas como desventajas. Por ello, en Jansen analizaremos una a una todas ellas y te explicaremos en profundidad todo lo que necesitas saber sobre este material.

¿Qué es el acero galvanizado?

Es aquel acero que está recubierto de zinc para prevenir y proteger de la oxidación. Es un acero más común de lo que puedes llegar a pensar, ya que se puede encontrar en las construcciones a modo de tuberías, soporte de vigas, techos, perfiles, etc. Además, también es utilizado en los exteriores como las señales de conducción, las barreras de seguridad o escaleras exteriores.

Este acero es demandado por el sector de la industria de la construcción debido a su duración, su resistencia y sobre todo por ser económico. Sin embargo, su mayor atractivo es su resistencia a la corrosión, lo que hace que aguante largos periodos de tiempo sin oxidarse ni corroerse.

El acero galvanizado viene del proceso de galvanización. Cuando el físico italiano Luigi Galvani descubrió la posibilidad de recubrir un metal con otro. Se logra recubriendo la superficie con Zinc, un proceso que normalmente se realiza bañando el acero en Zinc fundido logrando crear así una capa superficial de Zinc con unas profundas conexiones con el acero.

¿Se oxida el acero galvanizado?

Sin embargo, ningún material es completamente inmune a la oxidación. Con el tiempo, la capa de zinc puede desgastarse debido a factores ambientales como la humedad, la exposición a la intemperie y la abrasión. Cuando esto sucede, el acero subyacente puede estar en riesgo de oxidación.

Posteriormente ahondaremos en ello, pero podemos adelantar que el modo de minimizar ese riesgo, es realizar un correcto mantenimiento.

Ventajas del acero galvanizado

Como hemos comentado el acero galvanizado viene del proceso de crear una capa de zinc sobre el acero, dotando a este último de unas propiedades perfectas para la construcción ya que es resistente y duradero. A continuación, te descubrimos las principales ventajas de este material.

El acero galvanizado es resistente a la corrosión

Tiene la particularidad de ser resistente a la corrosión debido al recubrimiento con Zinc. El metal se somete, normalmente, a una inversión en Zinc en la que se producen unas reacciones químicas que logran la creación de conexiones entre el acero y el zinc. Estas conexiones constituyen unas barreras contra la corrosión de la atmósfera.

Su durabilidad

Tiene gran durabilidad ya que el zinc es un metal resistente a la corrosión y a las rayaduras. Por ello, al estar el acero recubierto de zinc, la corrosión del acero se ralentiza en gran medida haciendo que el acero galvanizado con una capa muy fina de zinc puede durar más de 70 años.

Es un material reciclable

Este tipo de acero aparte de ser resistente se puede reciclar varias veces. Un hecho que atrae a las constructoras, ya que les permite hacer proyectos ecológicos. Tanto el acero como el zinc son materiales reciclables por naturaleza, y se pueden reutilizar múltiples veces sin que pierdan sus propiedades.

Se puede mezclar con otros materiales

Es uno de los metales que más se puede combinar. Uno de los materiales más compatibles con el acero galvanizado es el aluminio, ya que este se encuentra unido al zinc.

El acero galvanizado es económico

Aparte de ser resistente a la corrosión y por ello ser muy duradero, es muy económico. Se puede pensar que galvanizar el acero es un proceso costoso, sin embargo, no cuesta más que pintar el material.

Recomendado para temperaturas extremas

Es un material muy resistente tanto al tiempo como a temperaturas altas. Aunque lo recomendable es no exponerlo a temperaturas de más de 200º, el acero galvanizado se comporta adecuadamente a temperaturas extremas en pequeños periodos de tiempo.

Desventajas del acero galvanizado

No todo es bueno con el acero galvanizado, aunque sus ventajas sean increíblemente buenas existen ciertas desventajas a tener en cuenta. La incompatibilidad con ciertos proyectos y no ser un buen aislador acústico son algunas de ellas. A continuación, te las explicamos.

No es buen aislador acústico

El acero galvanizado no es una buena opción si deseas utilizarlo como aislador de ruido, ya que en ocasiones se traspasa mucho ruido y vibraciones que pueden ser bastante molestas. Desde Jansen te recomendamos instalar perfilería galvanizada con rotura de puente térmico y vidrios aislantes si esto sucede.

No se puede usar para todo tipo de proyectos

El acero galvanizado como ya hemos visto se puede mezclar con diversos materiales, sin embargo, no siempre se puede. Hay ciertos materiales que no son compatibles con el acero galvánico por su composición en zinc, como el latón amarillo o el cobre, por lo que en estos casos deberías recurrir a utilizar otros materiales como el acero inoxidable.

Usos del acero galvanizado

El acero galvanizado desempeña un papel fundamental en una variedad de sectores debido a su resistencia a la corrosión, durabilidad y versatilidad, lo que lo convierte en una elección preferida para una amplia gama de aplicaciones industriales y de construcción. Estos son algunos de sus usos:

  • Carpintería metálica: Las carpinterías (puertas y ventanas) realizadas con perfiles de acero galvanizado de Jansen son la solución ideal cuando el arquitecto o la propiedad buscan la estética más cuidada y el resultado más duradero, así como  el producto de mayor calidad del mercado.
  • Construcción y estructuras metálicas: El acero galvanizado se utiliza extensamente en la construcción de edificios, puentes y estructuras metálicas. La capa de zinc proporciona una excelente resistencia a la corrosión, prolongando la vida útil de las estructuras y reduciendo la necesidad de mantenimiento.
  • Cerramientos y barandillas: La durabilidad y resistencia a la corrosión del acero galvanizado lo convierten en una opción popular para cercas y barandillas en exteriores. Esta aplicación garantiza la integridad estructural y una apariencia atractiva durante muchos años.
  • Revestimientos arquitectónicos: El acero galvanizado se emplea en revestimientos arquitectónicos para proporcionar tanto protección como un acabado estéticamente agradable. Esto se ve en fachadas de edificios o columnas.

En definitiva, existen ventajas y desventajas alrededor de este material. Como te hemos contado, el acero galvanizado es un material de gran demanda, sobre todo en la industria de la construcción, debido a sus propiedades.

El proceso de galvanización hace que se recubra el acero con zinc, y lo dota de resistencia a la corrosión y durabilidad. Además, este material se puede reciclar múltiples veces sin que pierda ninguna propiedad. ¡Contáctanos y te informamos de todo acerca de este material y cómo utilizarlo!

Preguntas frecuentes sobre el acero galvanizado

¿En qué aplicaciones es especialmente recomendable el acero galvanizado?

El acero galvanizado es muy utilizado en sectores como la construcción, la industria o las infraestructuras exteriores debido a su capacidad para resistir ambientes exigentes. Es habitual encontrarlo en estructuras metálicas, barandillas, cubiertas, postes, conductos de ventilación o elementos urbanos. Su recubrimiento de zinc protege el acero frente a la humedad, la lluvia o la contaminación ambiental, lo que lo convierte en una opción adecuada para instalaciones expuestas al exterior. Además, su relación entre coste y durabilidad lo hace atractivo para proyectos donde se busca un material fiable sin aumentar excesivamente el presupuesto.

¿Qué mantenimiento requiere el acero galvanizado a lo largo del tiempo?

Una de las ventajas más destacadas del acero galvanizado es que requiere muy poco mantenimiento durante su vida útil. La capa de zinc actúa como protección frente a la corrosión y evita que el acero base se oxide con facilidad. Esto reduce la necesidad de tratamientos periódicos, como repintados o recubrimientos adicionales. En muchos casos, basta con realizar inspecciones ocasionales para comprobar el estado del material y limpiar la superficie si se acumulan suciedad o agentes contaminantes. Gracias a esta protección, muchas estructuras galvanizadas pueden mantenerse en buen estado durante décadas con intervenciones mínimas.

¿El acero galvanizado es adecuado para todos los entornos?

Aunque es un material muy versátil, el acero galvanizado no es la mejor opción para todas las condiciones. En ambientes extremadamente agresivos, como zonas con alta salinidad o exposición continua a productos químicos, el recubrimiento de zinc puede deteriorarse más rápidamente. También puede presentar limitaciones en aplicaciones donde se requieran temperaturas muy elevadas durante largos periodos. En estos casos, puede ser necesario utilizar otros materiales o tratamientos adicionales. Por ello, antes de elegir acero galvanizado para un proyecto, conviene analizar el entorno y las condiciones de uso para asegurar su rendimiento a largo plazo.

¿Qué limitaciones técnicas puede tener el acero galvanizado en algunos proyectos?

A pesar de sus numerosas ventajas, el acero galvanizado puede presentar ciertas limitaciones técnicas. Por ejemplo, los procesos de soldadura pueden resultar más complejos debido al recubrimiento de zinc, que genera humos y obliga a eliminar previamente la capa en la zona de unión. Esto puede aumentar el tiempo de trabajo y requerir medidas de seguridad adicionales. Además, en comparación con otros aceros especializados, puede ofrecer menor resistencia estructural en determinadas aplicaciones. Por ese motivo, su elección debe evaluarse en función de las exigencias mecánicas y técnicas del proyecto concreto.

¿El acero galvanizado es una opción sostenible en construcción?

El acero galvanizado puede considerarse una opción relativamente sostenible dentro de los materiales metálicos utilizados en construcción. Tanto el acero como el zinc son materiales reciclables, lo que permite reutilizarlos varias veces sin perder sus propiedades. Además, su larga vida útil reduce la necesidad de reemplazo frecuente de las estructuras, lo que disminuye el consumo de recursos a largo plazo. El bajo mantenimiento también contribuye a reducir el uso de pinturas, tratamientos químicos o procesos adicionales durante el ciclo de vida del material, lo que favorece una gestión más eficiente y responsable de los recursos.